Imagen - Tomás BeldadEntre tantos (otros)sonidos que laten
crecen las flores suicidas.
Las desheredas de fugas
sin lugar para cambiar de lado.
Anónimas abatidas en las vías del tren.
Oyen el rumor de un bosque lejano
lleno de fugas y libertad.
Colgadas boca abajo
arriba toda la noche.
© Ina 2010
Gracias Thomas por embellecer de esta manera este poema...
Sufridas margaritas, valientes y decididas margaritas. Ellas consiguen florecer y vivir aun en las más crudas y duras condiciones.
ResponderSuprimirTal como mujeres. Sencillas de tan complicadas.
Hermosa imagen melona
Más fragante que las flores de dulce aroma como el jazmín y la azucena, más blando que la mantequilla, más hermoso que el ojo del pavo real, más agradable que la luz de la luna es el amor de una madre. La vida humana es un viaje del "Yo" hacia el "Nosotros". En este breve viaje, tienes que desapegarte del cuerpo y desarrollar apego hacia el 'Ser'. Para ello, es fundamental la gracia de la madre.
ResponderSuprimirSe coló sin mi despedida:
ResponderSuprimirBesos desde el Sur, nos vemos en el Blog, con tu entrada de protagonista este Viernes.
Bello texto y bella imagen, ese abatimiento de la vida condenada a la obra humana, un capricho del viento. Y gracias por el comentario!
ResponderSuprimirSiempre nacen flores en los lugares más insolitos, por ejemplo en la pantalla de mi compu mientras leo tu blog...
ResponderSuprimirCrecen anónimas pero tenaces a pesar de todo, no? Y además tengo la creencia - algo difícil de probar - de que a pesar de todo son felices. Quien pudiera tener siempre el temple de las flores. Bellísimo texto y muy linda foto. Gracias por pasar por mi espacio Zoe, que estés muy bien.
ResponderSuprimirpreciosa imagen y maravilloso texto!
ResponderSuprimirIna, es un poema muy bonito, he visto esas flores al borde de las vías del tren y fuertes y bellas dando color a las vías muertas.
ResponderSuprimirBicos